¿Qué es la inflación? La plaga de termitas que devoran tu dinero
ℹ️ Transparencia: Este contenido es meramente educativo y no constituye asesoramiento financiero profesional. Algunos enlaces pueden ser de afiliados (sin coste extra para ti).
La inflación es el aumento generalizado y sostenido de los precios de los bienes y servicios en un país durante un periodo de tiempo. En términos de tu bolsillo, significa que tu dinero pierde valor: con el mismo billete de 50 euros hoy puedes comprar menos cosas que hace un año.
Es decir, no es solo que «todo sea más caro», es que tú eres un poco más pobre aunque tu cuenta bancaria marque la misma cifra.
La prueba del «Menú del Día» (2015 vs. Hoy)
Para entenderlo sin gráficas aburridas, volvamos a 2015. Por aquel entonces, vivía en Barcelona y un fin de semana al mes, más o menos, volvía a Zaragoza en bus. Tenía una costumbre. Reservaba un asiento para un bus poco después de la salida del trabajo y antes de viajar, paraba en un bar «de batalla» al lado de la Estación del Norte.
Era un sitio honesto, de barrio. Por 10 euros redondos te ponían primero, segundo, postre y vino. Y no una copa: te dejaban la botella de vino con rosca (nada de corcho) y la gaseosa para que te sirvieras a discreción. Si pedía café, la cuenta subía a 11 euros. Salías rodando.

Si vas hoy a ese mismo bar (o a cualquiera similar), esos 10 euros ya no sirven. Probablemente el menú cueste 14 o 15 euros. Y aquí es donde entra la trampa mental: ¿Cuánto debería haber subido realmente?
Según los datos oficiales del INE (Cálculo de variaciones del Índice de Precios de Consumo), la inflación acumulada en España desde enero de 2015 hasta diciembre de 2025 ha sido de un 30,2%.
Si aplicamos la matemática pura, ese menú de 10 euros debería costar hoy 13,02 euros.
Sin embargo, en la calle pagas más. ¿Por qué? Porque la inflación no afecta a todo por igual. Los alimentos y la restauración han subido mucho más rápido que la media. Este desfase entre el «dato oficial» y lo que te duele el bolsillo tiene un nombre que no suele salir en las noticias: Inflación Personal.
IPC vs. Tu Realidad: Por qué te sientes más pobre
Es probable que hayas escuchado en las noticias que «el IPC es del 3%». El IPC (Índice de Precios de Consumo) es una cesta imaginaria que crea el gobierno para medir la inflación media. Es una «talla única».
El problema es que tú no compras esa cesta media.
- Si gastas gran parte de tu sueldo en gasolina y comida (que han subido mucho), tu inflación personal será altísima.
- Si tienes el piso pagado y no usas coche, tu inflación será menor al IPC.
Además, hay una paradoja salarial dolorosa. En esta misma década (Enero 2015 – Enero 2025), el Salario Mínimo (SMI) (Evolución Salario mínimo interprofesional) en España ha subido un espectacular 82,5% (de 648€ a 1.184€), ganando mucho poder adquisitivo.
Pero si miramos el salario medio (para el cálculo he usado la Encuesta Trimestral de Coste Laboral que facilita el INE por ser el que tiene datos más actualizados), la subida en el mismo periodo ha sido mucho más modesta: un 25,6%. Si estás en la franja media, tu sueldo ha perdido la carrera contra la inflación (26,7% en el mismo periodo). No son imaginaciones tuyas: estadísticamente, el coste de vida ha subido en ascensor mientras tu nómina subía por las escaleras.
¿Cómo se calcula? El carrito de la compra gigante (IPC)

Pero, ¿de dónde sale ese número mágico del IPC?
Para medir la inflación, el INE crea una cesta de la compra virtual que intenta representar lo que consume un «español medio». Esta cesta incluye desde el pan y la gasolina hasta entradas de cine o seguros.
La clave del cálculo está en cuánto pesa cada cosa (ponderación):
- Selección: Eligen productos representativos («testigos»).
- Ponderación: Asignan un peso a cada grupo. Por ejemplo, se asume que gastas mucho más en vivienda y comida que en ocio, por lo que una subida en el precio de la luz afecta más al índice final que una subida en las entradas de teatro.
- Comparación: Cada mes revisan los precios de esa misma cesta. Si en enero costaba 1.000€ y en febrero cuesta 1.010€, la inflación mensual ha sido del 1%.
¿Dónde está el fallo? Que el «español medio» no existe. Las ponderaciones del INE son un promedio. Si tu cesta real tiene mucho «peso» en productos que se han disparado (como el aceite o el alquiler), el IPC oficial te parecerá una broma de mal gusto.
La cara oculta del Interés Compuesto
Solemos hablar del Interés Compuesto como la gran fuerza que multiplica tus inversiones, pero rara vez nos cuentan que la inflación también funciona con interés compuesto, solo que en tu contra.
Si la inflación es del 3% este año, los precios suben. Pero el año que viene, el nuevo 3% se aplica sobre el precio ya subido. Es una bola de nieve negativa.
Para ver esto con tus propios ojos, hemos actualizado nuestra Calculadora de Interés Compuesto con un simulador de inflación real.
Haz la prueba:
- Ve a la calculadora.
- Pon 0% en la casilla «Interés Esperado Anual» (simulando que dejas el dinero en el banco).
- Pon 3% en la casilla «Inflación Esperada Anual».
- Dale a calcular y fíjate en la línea amarilla.
Esa línea amarilla cayendo en picado es tu dinero perdiendo valor año tras año. La herramienta te dirá exactamente cuánto poder de compra habrás «quemado» simplemente por no hacer nada.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Es mala la inflación? Un poco de inflación (alrededor del 2%) se considera sana porque incentiva el consumo. Lo terrible es la hiperinflación (el dinero no vale nada) o la deflación (los precios bajan, paralizando la economía).
¿El dinero en el banco está seguro de la inflación? No. El dinero quieto es la víctima perfecta. Si la inflación es del 3% y tu banco te da un 0%, estás perdiendo un 3% garantizado cada año.
Las termitas en tu cartera
La inflación no es un monstruo que viene de golpe y te roba la cartera. Es mucho más sutil y peligrosa: es como una plaga de termitas.
No las ves, no las oyes, pero están ahí, trabajando 24/7 en los cimientos de tu casa financiera. Si guardas 10.000 euros bajo el colchón hoy, dentro de diez años los billetes seguirán ahí, intactos, pero las «termitas» de la inflación se habrán comido el 30% de lo que podías comprar con ellos.
La única forma de fumigar estas termitas es moviendo tu dinero. No se trata de hacerse rico, se trata de evitar que tu esfuerzo de hoy se convierta en polvo mañana.







