Dejar de fumar por dinero: Cómo 92€ cambiaron mi hábito
ℹ️ Transparencia: Este contenido es meramente educativo y no constituye asesoramiento financiero profesional. Algunos enlaces pueden ser de afiliados (sin coste extra para ti).
🎯 Aprendizajes clave:
- La triste realidad de por qué valoramos más el dinero inmediato que la salud futura.
- La diferencia crítica entre «Gasto Hormiga» (cafés) y «Gasto Termita» (vicios estructurales).
- Cómo hackear tu cerebro gamificando el ahorro (aunque tu método sea imperfecto).
Introducción: No me apetecía una mierda dejarlo
Hace ocho años, mi relación con el tabaco era un desastre, pero era mi desastre y estaba cómodo en él.
Fumaba casi un paquete diario, dos cada tres días para ser exactos. Mi rutina de intento de dejarlo era siempre la misma: aguantaba dos semanas limpio, tirando de fuerza de voluntad, hasta que llegaba el fin de semana. Un par de cervezas, bajada de guardia y mi cerebro soltando la excusa eterna: «Por uno no pasa nada».
Ahí empezaba el gorroneo. Me convertía en ese amigo pesado que suplica un cigarro para «matar el gusanillo». Al día siguiente, la vergüenza y el mono ganaban, y volvía a bajar al estanco a por mi cajetilla roja de L&M.
Estaba en ese punto muerto cuando sonó el teléfono.
Era Manu. Sí, ese Manu. Uno de los amigos a los que yo solía gorronear. Me llamó para decirme algo que me descolocó: «Lo dejo. Estoy convencido. Me he comprado un libro, unos chicles y se acabó».
Te voy a ser sincero: no me apetecía una mierda dejar de fumar en ese momento. Estaba bien con mi rutina. El tabaco era mi muleta. Pero al escuchar a Manu tan decidido, no sentí alegría por él. Sentí una envidia competitiva enfermiza. Pensé: «Si Manu, que fuma tanto o más que yo, lo va a conseguir… yo no puedo ser menos».
La estrategia de la imitación (y la calculadora)
Esa misma tarde volvía de Cornellá a Barcelona con el «runrún» en la cabeza.
A pesar de la desgana, me desvié al centro. Fui a una librería a buscar exactamente el mismo libro, Es fácil dejar de fumar si sabes cómo de Allen Carr (puedes encontrarlo en📖Amazon), que me dijo Manu. No quería cualquier método, quería ese. Pensé que si copiaba sus pasos al milímetro, maximizaría mis posibilidades. Si él parecía tan convencido, yo necesitaba contagiarme de eso a la fuerza.
Compré el libro y pasé por la farmacia a por chicles de nicotina. Iba armado hasta los dientes, pero sin motivación real.
Hasta que llegué a casa e hice algo que Manu no me había dicho: cogí la calculadora.
Eché cuentas reales. Sin autoengaños. Dos paquetes cada tres días. Veinte o veintiún paquetes al mes. El resultado se me quedó grabado: 92 euros al mes.
Quizás hoy 92 euros no te parezcan una fortuna. Pero para mí, en 2017, ver esa cifra junta fue una bofetada. Era dinero que literalmente estaba prendiendo fuego.
Si fumas hoy, la bofetada es un puñetazo. Con el precio actual de algo equivalente al L&M que fumaba yo (unos 5,10€), ese mismo hábito hoy te costaría casi 105 euros al mes.
Son más de 1.400 euros netos al año. Es una paga extra entera tirada a la basura. Es un viaje increíble cada verano que dejas de hacer para poder toser en invierno.
La triste verdad: Salud vs. Dinero
Aquí viene la parte de la que no me siento orgulloso, pero que debo contarte por honestidad brutal.
Tengo familiares cercanos que han sufrido cánceres ligados al tabaquismo. He visto de cerca lo que hace el tabaco. He visto el dolor, los hospitales y el miedo. Y aun así, eso no fue suficiente para frenarme. Seguía fumando.
Es triste, y dice mucho de cómo funciona nuestro cerebro primitivo: el miedo a una enfermedad futura y abstracta no pudo conmigo. Pero el dolor de perder 92 euros hoy… eso sí me movió. Somos así de irracionales. Preferimos proteger la cartera inmediata antes que la vida futura. Asumirlo fue duro, pero usar esa avaricia a mi favor fue lo que me salvó.
Esto no es una Hormiga, es una Termita

En finanzas personales estamos obsesionados con los «Gastos Hormiga»: el café, la suscripción tonta. Y sí, molestan.
Pero el tabaco no es una hormiga. El tabaco es una Termita.
Hay una diferencia fundamental:
- La Hormiga se lleva las migas: Un café es un gasto discrecional.
- La Termita se come la estructura: El tabaco es un gasto estructural. Funciona exactamente igual que la inflación (nuestra otra gran termita): no solo consume tu dinero hoy, sino que debilita los cimientos de tu futuro (tu salud y tu interés compuesto).
Yo estaba permitiendo que una colonia de termitas viviera en mi bolsillo, pagándoles yo el alquiler.
Gamificando la ansiedad: Vacaciones en lugar de Humo
La envidia a Manu me hizo empezar, pero ver morir a la termita me hizo seguir.
Cuando tienes el «mono», tu cerebro busca una recompensa inmediata. Yo cambié la fuente de esa recompensa.
Creé mi propio sistema. Cada tres días, el día que «tocaba» bajar al estanco, cogía ese dinero y lo movía a una cuenta aparte.
Ojo, no te voy a mentir: en aquella época yo estaba empezando y mi metodología financiera era muy mejorable. No tenía un «Fondo de Emergencia» perfecto ni hojas de cálculo complejas. Pero ver crecer ese número en la cuenta se convirtió en mi nuevo vicio (si no sabes como empezar te dejo aquí mi artículo Cómo empezar a ahorrar (de verdad) cuando sientes que no te sobra ni un euro).
Parte de ese dinero sirvió para crear mi primer colchón de seguridad, sí. Pero otra gran parte fue destinada a pagar las vacaciones de aquel verano y caprichos que realmente me apetecían. Llevé dos chicles de nicotina en el bolsillo durante meses. ¿Sabes cuántos usé? Ninguno. Saber que tenía la opción ahí me bastaba, pero lo que realmente me frenaba era no querer gastar el dinero de mis vacaciones en volver a toser.
Conclusión: La motivación es intransferible
Ocho años después, ni me acuerdo a qué sabe un cigarro. Esos 92 euros mensuales se convirtieron en miles de euros que usé para vivir experiencias, no para morir lentamente.
Pero te diré algo importante: Manu fue el detonante, pero la decisión tuvo que ser mía.
Si estás pensando en dejar un vicio, no lo hagas porque te lo diga tu pareja, tu médico o este artículo. Si no te apetece una mierda (como a mí), busca una palanca externa. Para mí fue la envidia y el dinero de mis vacaciones. Busca lo que te duela a ti. Agárrate a eso. Y si te sirven los números, echa cuentas hoy mismo. A veces, la avaricia salva vidas.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué diferencia hay entre Gasto Hormiga y Termita? El Gasto Hormiga es pequeño y prescindible (un capricho puntual). El Gasto Termita es un hábito estructural, a menudo adictivo o sistémico (como la inflación o el tabaco), que destruye patrimonio a largo plazo de forma constante e invisible.
¿Cuánto dinero pierdo realmente fumando hoy? Depende de tu consumo.

- Mi caso personal (2017): 2 paquetes cada 3 días = ~1.100€/año.
- Caso estándar (2025): 1 paquete diario a 6€ = ~2.200€/año. Si inviertes esa cifra estándar al 7% de interés compuesto, estaríamos hablando de casi 90.000€ perdidos en 20 años.
¿Qué libro compraste exactamente? Compré Es fácil dejar de fumar si sabes cómo de Allen Carr (puedes encontrarlo en📖Amazon). No porque me apeteciera leerlo, sino porque era el que tenía Manu y quería replicar su éxito.
Disclaimer: Este artículo aborda el tabaquismo desde una perspectiva financiera y de economía conductual basada en una experiencia personal. No constituye consejo médico ni psicológico profesional. Si tienes problemas de adicción, consulta siempre con un especialista.
Fuentes y Referencias
- Precios Mercado – Estancos España en diciembre de 2025 (Referencia Marlboro Crafted ~5,10€).
- Allen Carr – Es fácil dejar de fumar si sabes cómo
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