Tu techo es su suelo: Cómo evitar criar un «niño burbuja»
Mi hijo tiene ahora mismo dieciocho meses. Si me hubieras preguntado hace tres años sobre mis objetivos financieros, el legado financiero no estaba en mi vocabulario. Mi plan era egoístamente sencillo: no quería un Ferrari, quería comprar mi libertad. Trabajar media jornada en el futuro, jubilarme pronto con mi mujer y dedicarnos a viajar y a nosotros mismos. El futuro era un problema del «Iribas del mañana». Pero entonces nació él. Y de repente, esa frase de que «los niños vienen con un pan bajo el brazo» me pareció la mayor estafa de la historia. Vienen con una hipoteca de responsabilidad emocional y un contador de tiempo que no se detiene. Hace poco tuve una revelación que cambió mi perspectiva. Me di cuenta de que…

